Photos by João, text by Salomé.





Que nombre mas curioso para una ciudad. Mi imaginación desbordante de pequeña solo me permitía representarme aquella ciudad como un lugar bello… y horizontal. Al crecer, menos mal, mis capacidades intelectuales me permitieron ir mas allá del sentido puramente literal y Belo Horizonte me evoca hoy un cierto estado de serenidad. Me imagino a sus habitantes (belorizontinos ? Belorizontanos ? Belorizontenhos ? ) muy complentativos y melancólicos probablemente porque asocio el horizonte a una cierta abstracción de la realidad. « L’horizon souligne l’infini » escribía Victor Hugo.
Pero la beleza del horizonte que me recuerda el nombre de esta ciudad no es el horizonte urbano de edificios sino aquel punto que cualquier ser pensativo parece estar mirando mas que fijamente. Aquel lugar que miramos sin mirar,. Una botella, un rostro, una pared, una mano, un árbol, una nube, un reloj… Cuando tenemos los ojos abierto pero la mente en otro lugar.
Ese horizonte que llevamos todos. Ese pedazo de infinito.